30 septiembre 2011

Jamoncitos de cerdo a la cerveza


  Hola amigos:
  Esta receta que traemos hoy, es algo laboriosa, pero mereció la pena.
  La saqué de una de esas revistas antiguas, que ha veces, os he comentado que conservo.
  Son muchos años cocinando, unas veces con más tiempo e innovando más; otras con menos y  más a lo practico.
  Pero si que me gustaba comprarme alguna que otra revistilla, y si bien no elaboraba sus recetas en ese momento, me gustaba dejar pendiente para cuando se terciara, y tuviese más tiempo. 
  Algunas son antiquísimas, las hay hasta del año 83, año en que me casé. Esta es una de esas y como siempre, adapté a mis necesidades y gustos.
  Espero os guste, yo la elaboré para una comida familiar, resultó muy rica y todo un acierto.


    Ingredientes:
  • 3 codillos de cerdo
  • 3 o 4 dientes de ajos
  • Un poco de romero
  • Un poco tomillo
  • Un poco de laurel
  • Un poco de perejil 
  • Un botellín de cerveza
  • Unas cebollitas pequeñas
  • Una bandeja de champiñones laminados
  •  2 0 3 patatas
  • Un vaso de agua
  • Media pastilla de concentrado de carne
  • Aceite de oliva "der güeno"
  • Sal 
  • Pimienta
   
   Preparación:

  Para esta elaboración yo usé la olla a presión, es más rápido y consume menos electricidad, y luego le dí un golpe de horno. Si lo preferís podéis usar el horno simplemente.

  Lavamos los codillos, salpimentamos y espolvoreamos con el tomillo, el laurel picado, el romero, el perejil picado, la sal y los ajos machacados. Dejamos macerar toda la noche en la nevera.

  A la mañana siguiente los doramos en una cazuela con un fondo de aceite de oliva.

  Añadimos las cebollitas y doramos un poco también.

  Retiramos las cebollas y reservamos.

  Pasamos los codillos a la olla a presion y le añadimos la cerveza y un vaso de agua y desmenuzamos media pastilla de concentrado de carne.

  Cerramos la olla y programamos unos 15 minutos, pasado ese tiempo apartamos y abrimos y le damos la vuelta a los codillos, progrando de nuevo otros 15 minutos.

  Mientras pelamos las patatas y las cortamos en cuadrados grandecitos. Reservamos.

  Una vez trancurrido el tiempo de cocción, abrimos y añadimos las patatas que teniamos reservadas, las cebolla que teniamos reservadas también y los champiñones laminados.

    Dejamos cocer unos minutos en la olla, esta vez sin tapar.

   Por ultimo, a media cocción de las patatas, pasamos a una fuente y llevamos al horno unos minutos, para que terminen de cocer, se reduzca la salsa y doren los codillos.


  Pasados unos pocos minutos tendremos listo para servir este rico plato.


   Que os ha parecido... tampoco es tan laborioso, verdad???

22 septiembre 2011

Empanadillas de atún

  Hola amig@s:
  Hoy amaneció algo más triste el día, el otoño amenaza con su vuelta. Pero aún así,  "hoy debe ser un gran día", como dice Serrat en su canción. Así que pongamonos el delantal y manos a la masa... nunca mejor dicho!!!
  De nuevo voy a poner una nueva recetilla fácil, para jovenes, aprendices y estudiantes. 
  A veces me digo a mi misma:  Choni, pero eso vas a poner?.
 Y luego me respondo, yo misma también, jajja:  A ver... esto no es un blog para gente joven y aprendices? ... pues entonces, enseñemosles cositas fáciles que ellos puedan hacer.
  Así que con esa política particular, vamos a poner hoy una receta super sencilla. Las empanadillas echas con masa refrigerada.
  Son muy socorridas, no necesitas estar haciendo la masa y son un fondo de  frigorífico, pueden estar ahí durante un tiempo sin quejarse, hasta que un día te ves apurada y echas manos de ellas.
  Los rellenos, pueden ser múltiples. Hoy las rellenaremos con atún y huevos cocidos, por aquello del niño y el gimnasio, pero sé que vienen ideal a esos estudiantes que llegan a casa tarde de la facultad y se encuentran con que no tienen nada preparado. 
  En muy poco tiempo pueden degustar unas ricas empanadillas como hacía mamá en casa. Porque... a ver, que mamá no las ha hecho nunca????


     Ingredientes:
  • Un paquete de bases para empanadillas refrigeradas
  • Dos huevos cocidos duros
  • Una lata de atún en conserva
  • Un poco de cebolla 
  • Un poco de tomate frito o ketchup (Yo no puse)
  • Un poco de perejil
  • Sal a gusto ( Tened en cuenta que el atún es algo salado)
  Preparación:

  Hervimos los huevos a fuego suave durante un tiempo prudencial, el que calculemos que servirá para que estén duros los huevos. Sacamos y dejamos enfriar.

  Picamos muy pequeñita la cebolla y el perejil, le añadimos el atún escurrido y la salsa de tomate o ketchup.

  Una vez fríos los huevos, los pelamos y picamos finamente.
  Los agregamos a la masa que teníamos reservada de atún, cebolla,perejil y tomate.
  Yo no puse tomate, al ser tantos en casa los gustos son dispares, así que las hago sin y luego quien quiere le añade un poco de ketchup por encima. 

 Ponemos las láminas de bases encima de un paño de cocina y ponemos una pequeña porción de la masa obtenida.

 Doblamos por la mitad las bases y cerramos con ayuda de un tenedor.

  Freímos en abundante aceite.

  Dejamos escurrir  sobre un plato al que le habremos puesto unas servilletas de papel, para que absorban el exceso de aceite.

  Emplatamos y decoramos con lechuga troceada... y así, sin más, tenemos un rico plato para degustar!!!


  Si lo preferís podéis ponerlas unos minutos al horno, están muy ricas también y tienen menos grasa. Yo las puse así porque sé las dificultades que tienen los estudiantes para conseguir un horno en las casas que habitan.

20 septiembre 2011

Pollo a la mostaza


  Hola amig@s:
  Quizás yo esté equivocada, me corregís si es así,  pero yo pienso que un blog es algo más que un lugar donde colgar recetas. Eso, a mi modo de ver, sería un simple recetario de cocina.
  Para mí, un blog, sea de cocina o de cualquier otro tema, es un lugar de encuentro de amigos. Compartimos nuestras recetas, por supuesto, pero compartimos también algo más. Compartimos experiencias, compartimos dudas, compartimos ilusión, alegrías y penas... por que no????
  Al fin y al cabo, ahí, detrás de la pantalla, hay un grupo de amigos. Virtuales, claro que sí, es cierto, pero amigos al fín y al cabo. Y son reales, de carne y hueso, como tú, tienen una vida propia, como tú, unas circunstancias más o menos similares a las tuyas, y entienden perfectamente todo lo que te pasa... a que sí?
  Posiblemente esa seguridad es la que quizás me hace poner un poco de mí, en cada entrada. Espero no aburriros mucho con mis "cosillas", pero es cierto que cuando me dirijo a vosotros, lo hago dirigiéndome a un@s amig@s.
  Hoy quiero explicaros el por que de esta receta que publicamos hoy.
  Es una receta que solía hacer hace mucho tiempo, ni siquiera sé de donde la cogí. Pero, por causa que aún desconozco, dejé de hacerla, a pesar de que nos gustaba mucho.
  Fue mi hija mayor, Marta, quien me hizo recordarla cuando se fue a estudiar fuera.
  La receta se había perdido en el tiempo y aunque más o menos la recordaba, no recordaba los ingredientes exactos ni las cantidades. Así que hizo falta hacer algunas pruebas, hasta que encontramos la perfecta.
  Hoy vuelve a ser una de las favoritas, sobre todo de mi hija Marta, quien a veces la ha preparado en casa y ya despunta como buena cocinera.
  Es por ella que hoy la publico y se la dedico.
  Marta estudió enfermería y a pesar de tener su titulo, por causa de la crisis en la que actualmente nos hallamos inmersos, no encontró trabajo en lo suyo por aquí. Así que por motivos laborales se ha tenido que marchar lejos, muy lejos para una madre, a Tailandia en concreto.
  Si, si... ya sé que pensáis todos. Que bien!... Que bonito!... Conocerá otro país, otro continente, otra cultura y hasta otra gastronomía!
  Pero para mi corazón de madre, Tailandia está demasiado lejos.
  Por supuesto en ningún momento le cortaría las alas a ninguno de mis hijos, es más, les alentaría y animaría a volar, como les alenté y animé a estudiar en su día con este único fin, el de que volaran alto.
  Pero... sigue siendo mi niña, la quiero, me preocupa y la extraño. Me entendéis, verdad????
  Bueno, no quiero tristezas, que ya alguna que otra lagrimilla he soltado.
  Hoy más que nunca este blog cumple las funciones para las cuales se creó, ayudar con nuestras recetillas a jovenes y estudiantes, que por  una causa u otra, se encuentran fuera de su hogar.
  Así que pasemos a la receta, que con tanta ilusión preparé y publico, por si a Marta, como a otros tantos jovenes, desde la distancia, le sirve de ayuda.
     TE QUIERO MARTA !!!

    Ingredientes:
  Para seis personas
  • Seis muslos de pollos
  • Dos tomates maduros
  • Una cebolla
  • Dos o tres pimientos verdes
  • Dos o tres dientes de ajos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Dos cucharadas de mostaza
  • Un poco de vino blanco
  • Sal
  Preparación:

  Ponemos en una cazuela o cacerola grande, un fondo de aceite y rehogamos el pollo, limpio y cortado.  Sacamos y reservamos.

  En el aceite donde rehogamos el pollo, ponemos la cebolla, los dientes de ajos, los pimientos y el tomate, todo limpio y troceado. Pochamos un poco.

  Una vez pochado, pasamos a la batidora.
   
  Volvemos poner el pollo en la cacerola, junto con el sofrito ya pasado por la batidora.

  Le añadimos un poco de agua, otro poco de vino blanco, la sal y dos cucharadas de mostaza.

  Dejamos cocer a fuego suave, hasta que veamos que está tierno y la salsa  cuajadita.
  Así de fácil es la elaboración de este rico plato, como veis, es ideal para jovenes y estudiantes.

   Acompañamos con una ración de patatas fritas... rico verdad????

11 septiembre 2011

Bizcocho/base de almendras con chocolate, sin lactosa ni gluten


Hoy quiero poner diferentes formas de elaborar bases para tartas, así cuando hagamos alguna, prescindiremos de ese paso y las publicaciones serán más livianas.
En estos días que anduve medio pachucha, tuve mucho tiempo para leer nuevos libros y  revista y releer viejas recetas que tenia guardas. La mayoría de bizcochos y tartas, es la especialidad que más me gusta dentro de la cocina. Aunque yo por mi intolerancia  no debería ni probarlas, pero las hago para los míos y siempre las pruebo esa es la verdad.
Así que ahora, cuando llegue el invierno y las largas tardes de frío y lluvia encerrada en casa, pienso ponerlas en practica.
Vayamos con la primera, la que más gusta en casa, la de almendras y chocolate.

 Ingredientes:
  •   100 gramos de almendras molidas
  •   100 gramos de azúcar (podéis usar glas)
  •   2 huevos
  •   2 cucharadas colmadas de chocolate puro Valor.
  •   Una cucharadita de levadura sin gluten

Preparación en Thermomix:

Molemos las almendras, unos 20 sg / velocidad progresiva 5-10. Yo las uso con piel, tienen más vitaminas y minerales, pero todo dependerá del tipo de tarta que queramos hacer. Sacamos del vaso y reservamos.

Molemos el azúcar en velocidad progresiva 5-10, durante unos pocos segundos, hasta que veamos que sale polvo por el bocal.

Añadimos los huevos al vaso y  programamos 3 minutos / 37º / velocidad 3 hasta lograr una mezcla espumosa.

Añadimos ahora las almendras, el chocolate y la cucharada de levadura.

Batimos de nuevo 10 sg /velocidad 3, se trata de mezcla, no batir en exceso, hasta conseguir una masa homogénea.

Forramos un molde desmontable con papel vegetal, vertemos la masa y llevamos al horno, previamente calentado a 180º con calor abajo los primeros minutos.

Tarda muy poco en hacerse, aproximadamente unos 10 minutos, dependerá del horno por supuesto.

Estad muy atentos porque puede quemarse con facilidad y por su color oscuro no darnos cuenta. Así que cuando veamos que ya ha subido todo lo que tiene que subir, que no es mucho, cambiaremos el fuego, calor abajo-arriba, para que se dore un poco.

Una vez cocido lo dejamos en el horno con la puerta abierta para no romper la cadena de calor.

Sacamos y utilizamos como base para múltiples recetas. Le viene muy bien a las tipo mousse. 

Preparación sin Thermomix: 

Molemos las almendras, con algún robot de cocina o con batidora. Reservamos.

Molemos el azúcar o bien utilizamos directamente azúcar glas.

Lo ponemos en un bol, añadimos los huevos y batimos con batidora de varillas, mejor eléctricas, durante unos minutos, hasta conseguir una mezcla homogénea.

Añadiremos las almendras ya molidas, el chocolate y la cucharadita de levadura.

Mezclamos con una simple cuchara, no hace falta batir, hasta conseguir una mezcla homogénea.

Pasamos a un molde desmontable y llevamos al horno precalentado a 180º con calor abajo.

Seguimos los mismo consejos dados anteriormente.

Es la base que suelo utilizar para este tipo de tartas.


  

Arroz con pollo y verduras



Ayer prometí, en la página de Facebook,  que hoy pondríamos la receta del arroz con pollo y verduras que solemos hacer en casa. 
Según algunos amigos, debemos llamarle paella; yo siempre pensé que la paella era aquella que combinaba carne y mariscos, pero por lo visto estaba equivocada. De todos modos yo prefiero seguir llamándolo arroz con pollo y verduras, por aquello de que cada maestrillo tiene su librillo y no sé si mi forma particular de elaborarla es la correcta para denominarla de ese modo.