17 julio 2014

Caracoles con poleo (Cabrillas)


Después de una prolongada ausencia, vuelvo a retomar el blog, aunque me temo que todavía sea con un poco de tranquilidad y sosiego.
Ya sabeis que varios motivos, laborales y personales, fueron los causantes de no estar más a menudo con vosotros. Ya pasó todo, vuelvo a la rutina diaria y, de nuevo, vuelvo a compartir  con todos vosotros mis sencillas recetas tradicionales de "andarporcasa".
No se si os comenté que mi hija vino desde Canadá a pasar unos días de vacaciones, fueron muy pocos para un corazón de madre, pero suficientes para me de cuenta de como la quiero y cuanto la echo de menos cuando no está aquí.
Esta vez también vino su pareja (mi Javi, como le gusta que le llame) y a pesar de tener que estar "costureando", sacamos algunos ratillos para estar juntos y compartir unas charlitas.
Quise hacerles algunas cosillas que por allí no disfrutan habitualmente, como pescaito frito, pulpitos encebollados, pan, tarta de queso y caracoles, entre otros... lastima disponer de tan pocos días!!!
Ya os comenté algunas veces que soy malagueña de adopción, pero gaditana de nacimiento. Aunque apenas nos separe unos pocos kilómetros, lo cierto es que la cultura y las tradiciones son diferente de una provincia a otra. Esta mezcla mía, esta fusión de cultura gastronómica, hace que se enriquezca nuestra mesa, nuestra dieta diaria, con las recetas típicas de las dos provincias.
En mi pueblo, La Linea, esta receta es muy común, hay mucho caracol en la zona y gusta mucho, por aquí es menos habitual verlos y comerlos, aunque ya en ciertos bares podemos encontrarlos.
A este tipo de caracol se le conoce, por aquí, como cabrilla. Es un caracol blanco con rayas oscuras y es algo más grande que los que normalmente se utilizan para esta receta de poleo. Normalmente se utiliza un caracol pequeño pero a nosotros, estos nos gusta más.
También mi receta del poleo es algo diferente a las demás, normalmente esta receta tan sólo lleva ajos o cebolla, a gusto de cada uno, poleo, a ser posible fresco, y las especias variadas, siendo peculiar su caldo negro que se bebe en vasito.
Mi receta lleva un pequeño sofrito, además del poleo y las especias, lo que hace que el caldo esté algo más enriquecido.
Espero que mi recetilla os guste, son algo entretenidos de elaborar por su limpieza y posterior cocción, pero merece la pena por lo rico que están.
Así me la enseñó mi tío Fernando, cuando apenas era una cría... y así sigo preparándolos yo!!!


Ingredientes:
Yo hice tres kilos aproximadamente, pero en casa somos muchos, si sois menos variar cantidades.
  • 3 kilos de cabrillas
  • 1 tomate
  • 1 pimiento verde
  • 1/2 cebolla
  • 1 o 2 dientes de ajos
  • 1 poco de poleo a gusto (si es fresco mejor y si no, pues seco)
  • 1 puñadito de especias para caracoles
  • 1 o 2 guindillas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal


Lo primero será la limpieza o "purga" de los caracoles:

Hay quien los deja en ayuno de 24 horas, otros echan harina para que se "purguen" y suelten todo, yo los compré ya purgados.

Luego habrá que lavarlos bien y esto también hay diferentes forma de hacerlo:

Yo los pongo en el fregadero con agua fría y voy "refregando" con las manos para que suelten toda la baba, también podemos añadir algo de sal gorda.

Cambiaremos el agua varias veces, hasta que ya casi no suelten babas.

Elaboración:

Una vez bien lavados, los ponemos en una olla grande con agua fría (OJO, AGUA FRÍA).

Llevamos al fuego y ponemos calor suave, para que al sentir el calor los caracoles saquen la cabeza y de esta forma sea más fácil sacarlos una vez estén cocinados. Una vez estén las cabezas fuera pondremos calor fuerte y los (pobrecillos) caracoles se morirán.

Podéis prescindir de todo esto si los compráis ya congelados, pero os aseguro que el sabor no es el mismo.

Quitamos la espuma que va soltando y tendremos preparada otro agua caliente para cambiar.

Yo cambio el agua dos veces, la tercera es la que dejo.

Preparamos un pequeño sofrito con aceite de oliva virgen extra, los ajos pelados y troceados, la cebolla pelada y troceada, el pimiento lavado y troceado y el tomate, sin piel y troceado.

Una vez esté todo bien "pochado" lo apartamos del fuego y lo pasamos por la batidora. Reservamos.

Una vez hemos cambiado el agua, por tercera vez, ponemos sal, el sofrito pasado por la batidora, las guindillas, las especias de caracoles y el manojito de poleo si es fresco. Si el poleo es seco, mejor meterlo en una "muñequera" o "ataillo" de tela de algodón para que luego no encontremos "mijillas" de poleo en el caldo. También podéis ponerlo en una de esas bolas que se usan para infusiones.

Dejamos cocer a fuego medio durante una hora aproximadamente, vamos probando a medida que vamos cocinando para ver si están tiernos y poder rectificar de sal o especias.

Pueden parecer laboriosos, pero os aseguro que no es nada difícil y merece la pena el trabajo.


Si los hacéis con un día de antelación, tomaran más el sabor y estarán más ricos.


8 comentarios :

  1. Vaya con la receta del tío Fernando....bueníssima !!!!...para chuparse los dedos...
    Besitos.

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  2. No los he probado nunca Choni, mi marido si y siempre me ha dicho que son un bocado de lo más rico, así que he prometido que en cuanto tenga ocasión esta menda los prueba y de paso mato la curiosidad que tengo con ellos.

    Besines

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  3. me encanta los caracoles y esta receta es de lujo.
    www.pippoincucina.es

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  4. Unos caracoles bien hechos , sí señora!! Como todo lo que haces: desde la costura que tienes unas manos maravillosas y no digo la cocina. Un beso y me alegro mucho de tenerte de nuevo con tus recetas!! besos

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  5. Yo no vivo tan lejos de mi madre, a solo 400 km que es mucho más asequible, y sueño con caracoles de verdad, del pueblo no congelados de los que hay aquí en Madrid, cada vez que voy a su casa...

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  6. que espectacular ! ME ENCANTAN NO COMO MUY AMENUDO PERO SI QUE ME GUSTAN !!. BESO ENORME

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  7. La salsita debe ser una maravilla, con ese sabor tan rico que le dará el poleo. Nunca había visto esta receta, curiosa. Bss.

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  8. te puedes creer que no los hice nunca ¡¡¡ y me chiflan los caracolillos ¡¡¡ besotes guapa

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