29 agosto 2016

Helado de cremoso de coco con heladera o sin ella


Este verano hice un viajito a Roma con mi hija Marta... que os puedo decir  de esta bonita capital que no sepáis ya??
Como ciudad es preciosa, andar por sus calles y ver sus monumentos es como transportarte en el tiempo, entrar a formar parte de la historia y su gente es muy servicial y amable... por algo la llaman la ciudad del amor!!!
Su gastronomía es deliciosa, un poco limitada para mi gusto, al menos como oferta a los turistas, demasiada pasta y pizzas. Aunque, en honor  a la verdad, he de decir que he comido la pizza de berenjenas más rica que he probado en mi vida. Sus helados son deliciosos, tienen una fama reconocida y merecida pero, por desgracia, pocos encontré sin lactosa, así que tuve que echar mano de las pastillas de lactasa que tengo siempre a mano.
Como hacía mucho calor los helados eran compañeros de caminatas, por supuesto buscaba los más resfrescantes, el de coco, el de limón, el de piña y uno que descubrí en el Trastevere, un poco tarde por desgracia, el de higos.... jooo, que cosa más rica!!!
Cuando vine tuve claro que tendría que intentar elaboralos todos, pero esta vez sin lactosa... y pienso hacerlo, si señor... incluido el de higos!!!
Hoy comenzamos con el de coco un sabor que me encanta y que espero que  a vosotros también.
La receta la saqué del recetario de la maquina, es igual al helado de plátano que elaboré hace un tiempo, pero cambié plátano por coco rallado y he aportado algunas cosillas de mi propia cosecha.
A modo de anécdota os diré que tuve que repetirlo. Hice poca cantidad para probar y por culpa de mi hija Noe, que quiso probarlo antes de que hiciera las fotos... probando, probando... el helado se fue terminando!!!
Bueno, esto tiene su parte positiva.. he disfrutado doblemente de este rico helado!!!


Ingredientes:
  • 200 ml. de leche de coco
  • 200 ml. de nata  (sin lactosa para intolerantes)
  • 50 gramos de azúcar molida o glas
  • 2 cucharadas de azúcar molida o glas (para la nata)
  • 50 gramos de coco rallado y deshidratado
  • 1 cucharada de miel (evita que el helado se cristalice)
  • 1 cucharada de licor de coco (evita que el helado se cristalice, prescindir si van a tomarlo niños)
  • Virutas de coco fresco para decorar (es opcional)


Elaboración en heladera:

Ponemos la leche de coco en un bol y añadimos el azúcar pulverizada y el coco rallado. Dejamos un rato reposar para que el coco se hidrate.

Agregamos la cucharada de miel y la cucharada de licor, tanto uno como el otro nos ayudará a que el helado no se cristalice. (foto 1)

Montamos la nata como tengamos costumbre, sabéis que para que ésta monte bien el cacharro y la nata deben estar bien fríos. Mejor hacerlo con varillas eléctricas.

A medio montar añadimos las dos cucharadas de azúcar glas y seguimos montando, no hacerlo en exceso o la nata se convertirá en mantequilla. (foto 2)

Añadimos al bol de la nata la mezcla de leche y coco que teníamos reservada, mezclamos todo bien con ayuda de una paleta de silicona. (foto 3)

Tapamos con papel film y llevamos al frigorífico durante unas horas. La maquina recomienda unas cuatro horas, pero puede ser algo menos. (foto 4)

Transcurrido este tiempo establecido sacamos la mezcla del frigorífico y enchufamos la heladera a la toma eléctrica. (foto 5)


Ponemos en funcionamiento la máquina y vamos echando la mezcla por el bocal. (foto 6)

Dejamos la maquina trabajar hasta que el helado haya adquirido la consistencia deseada.
Se recomienda no forzar la maquina más de 40 minutos. (foto 7)

Sacamos el helado del recipiente de la maquina y vertemos sobre el molde deseado. Podemos degustarlo inmediatamente. (foto 8)


Si preferimos una consistencia más firme lo alisaremos con ayuda de una espátula de silicona y taparemos con papel film. (fotos 9 y 10)

 Llevamos al congelador hasta el momento de tomar, sacamos con ayuda de una cuchara y ponemos sobre el molde deseado (foto 11)

Se recomienda sacar del congelador unos minutos antes de tomar.

Decoramos con unas laminas finas de coco fresco, pero esto es opcional


Elaboración sin heladera:

La elaboracion sin heladera es igual, sólo cambia el paso de llevar la mezcla a la heladera.

Ponemos la mezcla tapada con papel film en el frigorifico durante unas cuatro horas. (foto 4)

Pasado este tiempo sacamos y (aqui viene la parte diferente) mezclamos, ponemos tapado en el congelador, mejor si el bol es metalico.

Sacamos cada hora y removemos para evitar que se produzcan cristales de hielo.

Llevamos de nuevo al congelador y repetimos esta operación durante tres veces consecutivas... o sea, sacamos cada hora y mezclamos.

Como veis el pobre helado no aguantó muy bien la sesión de fotos,  la temperatura que hacía aquí a las cinco de la tarde no era la idónea... pero estaba muy cremoso y riquísimo!!!


2 comentarios :

  1. Creo que el primero mío tampoco va a llegar a la foto ;-)

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  2. Que perdición... Yo tengo muy a mano una heladería sin lactosa, que me da la vida, hay hasta helado de chocolate! Pero también hago en casa, claro, más económico, porque los productos especiales anda que no son caros, así que me apunto este y espero impaciente el de higos :)

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