Ir al contenido principal

Tarta fácil de yogur cremoso sin horno

 

Me encantan este tipo de tartas porque son ideales como postres y colofón a una buena comida.
Esta la hice días pasados, puente de Semana Santa, aprovechando que vino a casa mi hija Noe, mi yerno y mi precioso nieto, lástima que él aún no la puede disfrutar... pero todo se andará!!!
La receta la saqué de un libro de repostería que tengo en casa. Se llama Escuela de postres y es de la editorial Larousse. 
Por supuesto que, como siempre suelo hacer, la receta la adapté a nuestros gustos y necesidades, pero es que, queridos amigos, esa es la magia de la cocina. También la adapté a Thermomix, que es mi leal y fiel compañera en la cocina desde hace muchos años, me ayuda y agiliza mucho el trabajo, sobre todo en días especiales.
Antes, por mi intolerancia a la lactosa y a pesar de lo mucho que me gustan, este tipo de postres y tartas estaban casi prohibidos para mí. Hoy, por suerte, podemos encontrar en el mercado gran variedad de productos e ingredientes exentos de lactosa y, por fin, me puedo dar algun que otro capricho como este.
Es una tarta de yogur cremoso, era el que tenía por casa, pero podéis hacerlo con cualquier otro tipo, desnatados, griegos, naturales, incluso podéis probar a poner yogures de sabores... si lo hacéis ya me contáis, vale?
Es una tarta muy suave que así, tal cual, está deliciosa, pero la quise enriquecer con unas fresas que tenía desde hacía días por el frigorífico. Para ello elaboré una especie de compota que se hace de forma rápida y fácil también. También enriquecí la base aportándole unas nueces troceadas y unas ciruelas secas que tenía en casa...la cosa no está para tirar nada!!!
A todos nos encantó tal cual pero, para algunos, la cobertura le aportó ese sabor, un poco ácido, que igual necesitaba. 
Anímate a probarla.... con cobertura o sin ella... está deliciosa de todas maneras!!!


Ingredientes para la base:

  • 1 paquetes de galletas tipo María o a elegir (sin gluten  ni lactosa para intolerancias)
  • 75 gramos de mantequilla (sin lactosa para intolerancias)
  • Un puñadito de nueces troceadas
  • 5 o 6 ciruelas secas
Ingredientes para el relleno:
  • 200 ml de nata para repostería (sin lactosa para intolerancias)
  • 250 gramos de yogur tipo cremoso (sin lactosa para intolerancias)
  • 75 ml de leche entera (sin lactosa para intolerancias)
  • 75 gramos de azúcar glas o pulverizada
  • 4 láminas de gelatina neutra
Ingredientes para para la cobertura:
  • Un puñado de fresas (a gusto)
  • 2 o 3 cucharadas de azúcar (a gusto)
  • 2 o 3 cucharadas de agua
  • Un poco de zumo de limón
  • Hojas de hierbabuena para decorar (opcional)


Elaboración a modo tradicional y en Thermomix:

A modo tradicional:

Lo primero será elaborar la base de galletas como tengáis costumbre:

Yo trituro las galletas unos segundos en el robot de cocina hasta que estén medio trituradas. 

Luego pongo algo de azúcar y la mantequilla que debe estar tierna, a temperatura ambiente, pero no suelo derretir. En esta ocasión puse unas nueces que tenía por casa y unas ciruelas secas.

Vuelvo a triturar todo hasta conseguir una mezcla homogénea.

Vertemos la mezcla de galletas sobre el fondo del molde escogido y recubierto con papel de hornear. 

Esparcimos  la mezcla y aplastamos con ayuda de la base de un vaso. Reservamos en el frigorífico.

Ahora haremos el relleno:

Primero vamos a pulverizar el azúcar con ayuda de una batidora, robot o molinillo. Reservamos.

En un  bol con agua ponemos las láminas de gelatina a hidratar.

Montamos la nata como tengamos costumbre.

Yo pongo la nata bien fría en un bol limpio y bato con batidora eléctrica de varillas. A medio montar vamos agregando el azúcar pulverizado. Reservamos.

Agregamos los yogures cremosos y removemos con movimientos suaves para que no se baje la nata.

Ponemos la leche a calentar e incorporamos las láminas de gelatina escurridas. Removemos para desleir y apartamos. 

Dejamos enfriar un poco y la agregamos a la mezcla de nata y yogur que teníamos reservada.

Volvemos a remover, con cuidado, para integrar todo.

Vertemos esta mezcla en el molde que tenemos reservado en el frigorífico. Damos unos golpecitos suaves para que se esparza bien la mezcla y llevamos al frigorífico durante varias horas.

Transcurrido ese tiempo desmoldamos y emplatamos.

Así, tal cual, esta muy rica, pero tienes la opción de poner cobertura de fresas o frutas del bosque, la que prefieras.


Pasos a seguir si quieres hacer la cobertura:

Las cantidades podrán variar un poco dependiendo de la cantidad de fresas que quieras o uses.

Poned en una sarten dos o tres cucharadas de azúcar, dos o tres de agua y un poco de zumo de limón. 

Hacer una especie de almíbar y agregar las fresas cortadas por la mitad.

Solo damos un poco de cocción a la fresas, el suficiente para que evapore un poco el líquido pero que queden enteras.

Quedará una especie de compota, con menos azúcar y más tropezones, pero es justo lo que quería.

Recomiendo hacer mejor de un día para otro, pero si no es posible ponlo un poco al congelador una vez haya cuajado, pero sin que llegue a congelar... de esta forma desmolda mucho mejor.


Aquí está con menos cobertura...o con más cobertura... a tu gusto y elección!!!


Y abajo te dejo el corte... es muy fácil y está espectacular!!!


Elaboración en Thermomix:

Base de galletas:

Ponemos las galletas en el vaso y trituramos  6 segundos  /velocidad 5

Añadimos la mantequilla, las nueces y las ciruelas secas. Volvemos a triturar 6 segundos  / velocidad 5

Vertemos la mezcla de galletas sobre el fondo del molde escogido y recubierto con papel de hornear. 

Esparcimos  la mezcla y aplastamos con ayuda de la base de un vaso. Reservamos en el frigorífico.

Elaboración del relleno:

Ponemos la gelatina a hidratar en en un bol con agua fría.

Pulverizamos el azúcar. Seran unos 20 o 30 segundos en velocidad progresiva 5-10. 

Aprovecha para pulverizar más, asi siempre tendras lista. Guardada en un bote hermético dura bastante.  

Montamos la nata como tengamos costumbre.


Normalmente será colocar la mariposa en las cuchillas y verter la nata bien fría en el vaso.

Yo monto a velocidad 3 y después subo a 3 y 1/2. Sin programar tiempo, sólo prestando atención para que no se nos pase. A medio montar vamos agregando el azúcar pulverizado.

Reservamos unos minutos la nata en el vaso y en el frigorífico.

Calentamos la leche en un cazo y ponemos las láminas de gelatina hidratadas. Removemos para disolver y dejamos enfriar un poco.

Añadimos al vaso los yogures cremosos y la leche con la gelatina hidratada.

Mezclamos unos 10/15 segundos / velocidad 3. Se trata solo de mezclar con cuidado que la nata no llegue a bajarse ni cortarse.

Yo prefiero  sacar la nata a un bol grande y allí mezclar con los yogures y la leche, para que la nata no se baje ni corte... pero eso lo dejo a tu elección.

Vertemos esta mezcla en el molde que tenemos reservado en el frigorífico. Damos unos golpecitos suaves para que se esparza bien la mezcla y llevamos al frigorífico durante varias horas.

Transcurrido ese tiempo desmoldamos y emplatamos.

Así, tal cual, esta muy rica, pero tienes la opción de poner cobertura de fresas o frutas del bosque, la que prefieras.



Pasos a seguir si quieres hacer la cobertura:

Aquí recomiendo hacer más cantidad porque, en el vaso, cantidades tan pequeñas se pierden.

Ponemos en vaso 300 /400  gramos de fresas con 100 de azúcar, cuatro o cinco cucharadas de agua y un chorrito de limón.

 Programamos 10 minutos / 100º / velocidad cuchara / giro izquierda.

Quedará una especie de compota, con menos azúcar y más tropezones que una mermelada. 

Este paso es orientativo porque, la verdad sea dicha, yo preferí hacerlo manualmente para que las fresas quedasen enteras.


Recomiendo hacer mejor de un día para otro, pero si no es posible ponlo un poco al congelador una vez haya cuajado, pero sin que llegue a congelar... de esta forma desmolda mucho mejor.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Tarta mousse de limón en horno

Esta es la tarta que me auto-regalé para el dia de la madre. Se trata de una deliciosa tarta de limon con base de pasta flora o masa quebrada. La original lleva base de galletas, pero me gusta más este otro tipo de bases y opté por ella. Las tarta tipo queso o mousse son de mis favoritas, por lo refrescante que suelen ser. Eso las  convierte en postres ideales para finalizar una buena comida familiar...sea ésta especial o no!! El limón es un ingrediente indispensable en mi cocina y está presente en muchas de mis elaboraciones, bien como ingrediente o a modo de aliño. Mi familia suele poner limón a todo y, por supuesto, las tartas elaboradas con éste ingrediente son un éxito asegurado en casa. La verdad es que esta vez no me arriesgué mucho... sabía de antemano que acertaría... y así fue!!!

Masa madre para elaborar bizcochos

Son ya varios los bizcochos que hemos publicados con masa madre y sois muchos también los que preguntáis por ella y como conseguirla. Para comenzar os diré que conozco la masa madre desde hace muchos años. Fue mi tía Mari quien me dio a conocer la historia de la masa y quien quiso compartirla conmigo, supongo que por aquello que dicen que da suerte, salud y fortuna a quien la comparte y a quien la recibe. Todos habréis oído hablar del famoso bizcocho elaborado con esta masa madre, conocido como el bizcocho de las madres Carmelitas, bizcocho del padre Pio o bizcocho de la suerte y la fortuna. Si entráis en la red seguro que encontrareis mil y una historias referente a esta leyenda y su cadena.

Tarta mousse de fresas

Llega la primavera y con ella llega la temporada de fresas, una de mis frutas preferidas. Son tantas las recetas que se pueden elaborar partiendo de esta exquisita fruta que seria imposible de enumerar ya que vale tanto para recetas dulces como para saladas. Esta vez me decidí por una tarta tipo mousse, una tarta fresquita, de las que no necesitan horno y con la que triunfaras seguro. Es una de esas tartas que vienen ideal para tomar como postre... un bocado dulce y sabroso con el que poner el punto final a una buena comida!!!

La mejor tarta de queso y yogurt de limón

Hacía tiempo que mi hijo David me estaba pidiendo una tarta de este tipo y estos días, que andaba por casa pachuchilla con la alergia, escogí la ocasión para elaborarla y darle una sorpresa. Con anterioridad hice una, pero francamente no me gustó mucho, y opté por no publicarla. Esta vez usé un poco de mi intuición y me salió mejor, uno de esos "inventos" que salen un poco por experiencia acumulada y otro poco por sentido común. Se trata de una tarta tipo mousse de limón, un poco ácida, refrescante y suave... ideal para postres primaverales!!! Para elaborarla usé productos exentos de lactosa porque ya sabeis que yo soy intolerante. Por suerte ya encontramos una gran variedad de lácteos exentos de lactosa en el mercado y por fin podemos darnos algun caprichito, pero si no lo sois podéis usar otros lácteos. Este tipo de tarta es muy fácil de elaborar ya que no es necesario horno, se hacen rápido, son económicas y además están deliciosas... qué más podemos pedir??? Os

Tarta mousse de chocolate (Sin gluten ni lactosa)

Esta es una de las tartas preferidas en casa y la que suelo elaborar para la cena de fin de año. Es una tarta suave y refrescante, para choco-adictos, y es ideal como postre. La receta la encontré hace muchísimos años en un envoltorio de tableta de chocolate, la adapté un poco a mis necesidades y desde entonces permanece en casa, a buen recaudo.

Postre rico de manzanas con vino dulce de Málaga y aroma de canela

Uno de los postres más tradicionales que quizás conozcamos es nuestra popular compota de frutas. Aunque normalmente suele hacerse triturada, yo las prefiero en trozos grandes y la tomo como postre. Esta vez la probaremos con manzanas, un toque de vino dulce de la zona y un ligero aroma de canela. En invierno suelo elaborarla mucho y es parte de mi cena en más de una ocasión. Si prefieres usarla para rellenos solo tienen que triturar un poco una vez esté hecha. Es una de esas  recetas fáciles y tradicionales, heredadas de madres o abuelas, que suelen traer tantos y tan buenos recuerdos de otros tiempos a nuestra mente. Tiempos donde pocos postres podíamos comer, a menos que no lo elaborasen en casa, y nuestro repertorio o abanico de posibilidades era muy limitado. Fundamentalmente porque no existía la comercialización que hoy conocemos y porque tampoco existían los hornos caseros; asi que todo se preparaba en el fuego o nos limitabamos a comer la fruta de temporada que hubiese en esa es