Estos días, de frío y lluvia, son los ideales para elaborar este tipo de platos. Me encanta este tipo de recetas, tradicionales, porque me traen recuerdos muy agradables. Recuerdos de tiempos pasados, de olores, de sabores que, sin querer, me transportan en el tiempo y me hacen evocar recuerdos entrañables, aunque me ponen un poco nostálgica. Eran otros tiempos, ni mejores ni peores, pero otros tiempos. Quizás hubiesen estrecheces en la mayoría de los hogares, no sobraba el dinero pero, por suerte, no teníamos muchas necesidades creadas y lo básico estaba ligeramente cubierto. Tampoco es que en nuestro entorno hubiese mucho mas, todos eramos iguales en aquel maravilloso barrio, quizás por eso nada echábamos de menos. Lo poco o mucho que teníamos lo compartíamos como buenos amigos. Sin embargo, rebosábamos alegría, paz y felicidad en ese mundo maravilloso que girada alrededor nuestro. Un mundo visto desde la mirada atenta, curiosa e inocente de un niño y que nos deparaba mil...