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Roscos tradicionales y caseros de avellanas


Recetas de roscos hay cientos, miles, yo creo que son incontables porque... cada maestrillo tiene su librillo!!! 
Esta que hoy traigo es otra más, una de tantas que estos días encontraremos por las redes.  
 Por suerte contamos con una cultura gastronómica muy rica en contenido en nuestro país y en cada región, ciudad o pueblo encontramos variedad de recetas de roscos típicos  y tradicionales.  
Estos son los roscos tradicionales de mi pueblo, los que se solían hacer en cada casa por estas fechas. 
Fechas en la que se solían reunir varios miembros de la familia o vecinos, casi siempre mujeres y niños, para elaborar los ricos dulces típicos de la Navidad. Eran otros tiempos y todos colaborábamos en su proceso de elaboración, porque entonces no existían maquinarias, ni robot, que ayudase en estas tareas, como mucho, contábamos con un molinillo manual. 
Es cierto que había una cierta precariedad en nuestro entorno, ni tan siquiera existían hornos en las casas del barrio, teníamos que ir al horno de leña que había en el pueblo, cargados con bandejas o latas llenas de ricas viandas. Luego, horas mas tarde, íbamos a recogerlas, una vez estaban horneadas y se habían enfriado. Y lo hacíamos llenos de ilusión, la ilusión de un niño, deseando llegar a casa para poder probarlos.
Si, eran otros tiempos, tiempos difíciles pero felices... tiempos que recuerdo con cariño y mucha añoranza.
Hoy contamos con magníficos robot de cocina que nos ayudan en su elaboración, como mi nuevo, thermomix TM6, con quien contaremos a la hora de esta elaboración. Pero si no tienes este magnifico robot de cocina, (te recomiendo te hagas con uno ya) también te dejaré la receta a modo tradicional.
Esta receta ya la publique hace unos años, pero esta vez he cambiado las almendras, que es uno de sus ingredientes originales, por avellanas. Las tenia en casa y no quería que se estropeasen y, además, quería probar sabores nuevos. 
El resultado ya lo veis en la fotografía, lastima que por aquí no podáis disfrutar de su aroma y sabor... para eso tendréis  que animaros a elaborarlos. 
Espero sea de vuestro agrado y entren a formar parte de vuestros dulces tradicionales de Navidad.


Ingredientes:
Podéis duplicar cantidades si sois muchos en casa. 
  • 1/2 litro de aceite de oliva suave
  • 1 vaso de aguardiente seco (un vaso normal de agua)
  • 1/2 vaso de zumo de naranja
  • 100 gramos de avellanas tostadas
  • Cascara de naranja (usé mandarinas)
  • Cascara de limón
  • 1 cucharada colmada de matalahúva (anís en grano)
  • 1 cucharadita pequeña de canela molida
  • 4 cucharadas de azúcar
  • Un sobre de levadura química
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • Harina de trigo de uso común (1 kilo aproximadamente)
  • Azúcar para espolvorear los roscos

Os dejo la elaboración en Thermomix y también a modo tradicional.

Elaboración en Thermomix TM6 - TM5 - TM31:

Lo primero será hacer una infusión de matalahúva a la que añadiremos unas cucharadas de azúcar y un chorrito de anís o aguardiente. Dejamos enfriar y reservamos.
Ya sabéis con los nuevos modos podéis hacer infusiones también. Pero si no tienes esta opción, hazlo en la vitro.

Poner en una sarten el aceite con la cascara de naranja y limón y freír, una vez suban apartar porque estarán hechas.

Añadir al aceite la matalahúva y el sésamo, freír unos pocos segundos para que no se queme, apartar la sarten y reservar hasta que enfríen.

Echar en el vaso el aceite, con todos los ingredientes fritos, las avellanas y las cuatro cucharadas de azúcar.

Triturar 30 segundos / velocidad progresiva 5-10.

Añadir el zumo de naranja y el aguardiente. 

Mezclar todo, unos 10 segundos / velocidad 4.

Añadir la harina, la levadura, la canela y el bicarbonato. 

Amasar 2 minutos / velocidad espiga.

Yo aconsejo no poner toda la harina, dejar reservada unos 50 gramos, amasar durante 2 minutos y mirar. Si necesitase más añadimos el resto que tenemos reservada y amasamos otro minuto.

Yo usé un kilo exactamente de harina, pero todo dependerá de la calidad de la harina que uséis.

La masa quedara suave y se desprenderá de las paredes del vaso.

Sacamos la masa del vaso y llevamos a un bol. Dejamos reposar la masa, tapada con un paño, unos minutos.

Coger pequeñas porciones de masa e ir estirando con las manos, como si fuese una lombriz.

Formar los roscos y poner sobre la bandeja con papel vegetal.

Llevar al horno previamente calentado durante unos 10 minutos. 
Calor arriba /abajo a unos 180º, pero eso dependerá siempre de las prestaciones de cada horno.

El tiempo dependerá también de cada horno pero serán pocos minutos, estarán listos cuando los veamos ligeramente dorados.

Una vez sacados del horno los dejamos enfriar un poco. Estarán tiernos, pero endurecen algo al enfriar.

Pasamos por la infusión que tenemos reservada (yo lo hago con un pincel) y los pasaremos por azúcar.


Ya tenemos listos nuestros deliciosos roscos de avellanas.

Se conservan tiernos durante días si lo guardamos en una caja metálica o un envase de plástico bien cerrado.


Elaboración a modo tradicional:

Lo primero será hacer una infusión de matalahúva a la que añadiremos unas cucharadas de azúcar y un chorrito de anís o aguardiente. Dejamos enfriar y reservamos.

Poner en una sarten el aceite con la cascara de naranja y limón y freír, una vez suban apartar porque estarán hechas.

Añadir al aceite la matalahúva y el sésamo, freír unos pocos segundos para que no se queme, apartar la sarten y reservar hasta que enfríen.

En una batidora de vaso o un robot de cocina echar el aceite, junto con todos los ingredientes fritos, y las avellanas.

Añadir las cuatro cucharadas de azúcar.  Triturar todo muy bien.

Poner en un bol grande y añadir el zumo de naranja y el aguardiente. Remover bien.

Agregar la harina, la cucharadita de canela molida, la levadura y el bicarbonato. 

Aconsejo no poner toda la harina a la vez, dejar un poco reservada y según veamos vamos añadiendo.
Yo usé un kilo completo de harina, pero todo dependerá de la calidad de la harina que uséis.

Mezclar todo bien con ayuda de una cuchara u otro utensilio.

Amasar unos pocos minutos con las manos y dejar reposar un poco la masa tapada.

Debe quedar una masa suave que se desprenda de las paredes del bol.

Coger pequeñas porciones de masa e ir estirando con las manos, como si fuese una lombriz.

Formar los roscos y poner en la bandeja sobre papel vegetal.

Llevar al horno previamente calentado durante unos 10 minutos. 
Calor arriba /abajo a unos 180º, pero eso dependerá siempre de las prestaciones de cada horno.

El tiempo dependerá también de cada horno pero serán pocos minutos, estarán listos cuando los veamos ligeramente dorados.

Una vez sacados del horno los dejamos enfriar un poco. Estarán algo tiernos, pero endurecen un poco al enfriar.

Pasamos por la infusión que tenemos reservada (yo lo hago con un pincel) y los pasaremos por azúcar.


Ya tenemos listos nuestros deliciosos roscos de avellanas.

Se conservan tiernos durante días si lo guardamos en una caja metálica o un envase de plástico bien cerrado.


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