miércoles, 23 de julio de 2014

ALBÓNDIGAS CON SALSA DE TOMATE Y AROMA DE ALBAHACA


Buenas tardes querida family:
Si, porque en estos tres años largos, ya pasasteis a  formar parte de mi family... mi family virtual!!!
A veces, me siento un poco cansada, abrumada por la rutina diaria, agotada por tanto trabajo, por tantos problemas y entro, sin querer, en una especie de apatía, de hastío, de desmotivación. Entonces pienso en abandonarlo todo, cerrar el blog y todo lo que conlleva su mantenimiento... se que a muchos os pasa y me entendéis, verdad???
Normalmente suele suceder siempre en las mismas fechas, las estivales, cuando tras una larga y dura temporada de "costureo" siento como las fuerzas me flaquean, como me agota y me tensa este trabajo mio.
No, no es la primera vez que me pasa, pero tengo que reconocer que esta vez se acentuó aún más si cabe. ¿¿¿Será cosa de edad???... si, posiblemente... la adolescencia que es muuuu mala, "jomios"!!!
Perdonadme si no publico todo lo que debería, si no acudo a vuestras cocinas, si sentís que no os sigo, que no comento con vosotros, que os tengo un tanto olvidados... os aseguro que no es así!!
Es sólo que mi cuerpo y mi mente necesita un poco de descanso, de relax, necesita recargar las pilas de nuevo.
Cada día soy más consciente de lo frágil que soy, de mis pequeñas limitaciones, consciente de que no soy la persona que era... no, ya no soy una "superwoman"!!!!
Por eso, estoy intentando aprender a escucharme, a hacer aquello que mi cuerpo y que mi mente me pide, y en estos momentos, queridos amigos, lo que me pide es dejarme llevar, desconectar de todo, estar en "stand bay".
En fin, vamos a darnos una tregua, un descanso relativo y quizás, en unos días, veamos las cosas de diferente forma. No voy a abandonar el blog, sólo vamos a ir más tranquilos, más pausadamente...os parece bien???
Dicho todo esto, vamos  a compartir una recetilla muy sencilla, nutritiva y económica que gusta mucho en casa. Son las albóndigas con salsa de tomate que yo elaboro con carne de magro de cerdo porque la ternera la tengo prohibida en mi dieta, pero vosotros podéis utilizarla si os gusta más o bien utilizar una mezcla de ambas.


Ingredientes para cuatro personas aproximadamente:

Para las albóndigas:
  • 750 gramos de carne magra de cerdo (puede ser mezcla de cerdo y ternera)
  • 1 huevo 
  • 2 o 3 dientes de ajos
  • 1 ramillete de perejil
  • 1 chorrito de leche (sin lactosa para intolerantes)
  • Un poco de sal (a gusto)
  • Un poco de pimienta negra
  • Pan rallado (sin gluten para intolerantes)
  • Aceite de oliva virgen extra para freír las albóndigas

Para la salsa de tomate:
  • 1 kilo de tomate maduros (podéis optar por tomates de lata troceados)
  • 1 cebolla grande
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal (a gusto)
  • Una cucharadita de azúcar (para restar acidez al tomate)
  • Unas hojas de albahaca fresca


Elaboración de las albóndigas:

Ponemos en el vaso de la batidora la leche, el huevo, los dientes de ajos pelados, el perejil, la sal y la pimienta. Batimos todo junto y reservamos.

En un bol ponemos la carne picada y le añadimos los ingredientes que tenemos en el vaso.

Añadimos el pan rallado, ni  poco ni mucho, el que admita. Llevo mucho tiempo cocinando y la verdad es que nunca me dio por medir la cantidad de pan, de todos modos la masa te lo dirá. Tiene que tener un poco de 
consistencia para poder hacer las bolas, pero tampoco demasiada porque saldrían muy duras.

Amasamos y hacemos pequeñas bolas con la masa resultante.

Freímos en abundante aceite caliente y reservamos. Si queréis podéis pasar primero por harina, mucha gente suele hacerlo así, pero yo no suelo hacerlo, con el pan rallado ya es suficiente.

Elaboración de la salsa:

Ponemos agua hirviendo en una olla y echamos los tomates unos minutos. 

Escaldamos un poco para poder quitarles la piel, sacamos y troceamos. Reservamos.

Pelamos la cebolla y la troceamos pequeñita.

En una cazuela o sarten grande ponemos un fondo de aceite de oliva.

Echamos la cebolla y sofreímos un poco, hasta que la veamos transparente.

Incorporamos los tomates troceados, la sal y el azúcar, para restar acidez al tomate y dejamos sofreír a fuego suave. 

Removemos, de vez en cuando, para evitar que se nos pegue al fondo de la cazuela y con ayuda de un tenedor vamos aplastando ligeramente el tomate.

Pasada una media hora, aproximadamente, estará lista la salsa, pero si veis que aún no está lista, dejad unos minutos más.

Una vez esté lista nuestra salsa le incorporaremos las albóndigas que tenemos reservadas.

Dejamos unos minutos a fuego suave, para que se mezclen bien y luego apartamos.


Entonces cogeremos unas hojas de albahaca fresca y las picaremos por encima de las albóndigas. Esto le aportará un suave sabor y aroma a albahaca.


No te preocupe si las "bolas" no te salen perfectas... lo importante es el sabor!!!


jueves, 17 de julio de 2014

CARACOLES CON POLEO (Cabrillas)



Buenas tardes querida family:
Después de una prolongada ausencia, vuelvo a retomar el blog, aunque me temo que todavía sea con un poco de tranquilidad y sosiego.
Ya sabeis que varios motivos, laborales y personales, fueron los causantes de no estar más a menudo con vosotros. Ya pasó todo, vuelvo a la rutina diaria y, de nuevo, vuelvo a compartir  con todos vosotros mis sencillas recetas de "andarporcasa".
No se si os comenté que mi hija vino desde Canadá a pasar unos días de vacaciones, fueron muy pocos para un corazón de madre, pero suficientes para me de cuenta de cuanto la quiero y cuanto la echo de menos cuando no está aquí.
Esta vez también vino su pareja (mi Javi, como le gusta que le llame) y a pesar de tener que estar "costureando", sacamos algunos ratillos para estar juntos y compartir unas charlitas.
Quise hacerles algunas cosillas que por allí no disfrutan habitualmente, como pescaito frito, pulpitos encebollados, pan, tarta de queso y caracoles, entre otros... lastima disponer de tan pocos días!!!
Ya os comenté algunas veces que soy malagueña de adopción, pero gaditana de nacimiento. Aunque apenas nos separe unos pocos kilómetros, lo cierto es que la cultura y las tradiciones son diferente de una provincia a otra. Esta mezcla mía hace que se enriquezca nuestra gastronomía, nuestra dieta diaria, con las recetas típicas de las dos provincias.
En mi pueblo, La Linea, esta receta es muy común, hay mucho caracol en la zona y gusta mucho, por aquí es menos habitual verlos y comerlos, aunque ya en ciertos bares podemos encontrarlos.
A este tipo de caracol se le conoce, por aquí, como cabrilla. Es un caracol blanco con rayas oscuras y es algo más grande que los que normalmente se utilizan para esta receta de poleo. Normalmente se utiliza un caracol pequeño, pero a nosotros, estos, nos gusta más.
También mi receta del poleo es algo diferente a las demás, normalmente esta receta tan sólo lleva ajos o cebolla, a gusto de cada uno, poleo, a ser posible fresco, y las especias variadas, siendo peculiar su caldo negro que se bebe en vasito.
Mi receta lleva un pequeño sofrito, además del poleo y las especias, lo que hace que el caldo esté algo más enriquecido.
Espero que mi recetilla os guste, son algo entretenidos de elaborar por su limpieza y posterior cocción, pero merece la pena por lo rico que están.
Así me la enseñó mi tío Fernando, cuando apenas era una cría... y así sigo preparándolos yo!!!


Ingredientes:
Yo hice tres kilos aproximadamente, pero en casa somos muchos, si sois menos variar cantidades.

  • 3 kilos de cabrillas
  • 1 tomate
  • 1 pimiento verde
  • 1/2 cebolla
  • 1 o 2 dientes de ajos
  • 1 poco de poleo a gusto (si es fresco mejor y si no, pues seco)
  • 1 puñadito de especias para caracoles
  • 1 o 2 guindillas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal



Lo primero será la limpieza o "purga" de los caracoles:

Hay quien los deja en ayuno de 24 horas, otros echan harina para que se "purguen" y suelten todo, yo los compré ya purgados.

Luego habrá que lavarlos bien y esto también hay diferentes forma de hacerlo:

Yo los pongo en el fregadero con agua fría y voy "refregando" con las manos para que suelten toda la baba, también podemos añadir algo de sal gorda.

Cambiaremos el agua varias veces, hasta que ya casi no suelten babas.

Elaboración:

Una vez bien lavados, los ponemos en una olla grande con agua fría (OJO, AGUA FRÍA).

Llevamos al fuego y ponemos calor suave, para que al sentir el calor los caracoles saquen la cabeza y de esta forma sea más fácil sacarlos una vez estén cocinados. Una vez estén las cabezas fuera pondremos calor fuerte y los (pobrecillos) caracoles se morirán.

Podéis prescindir de todo esto si los compráis ya congelados, pero os aseguro que el sabor no es el mismo.

Quitamos la espuma que va soltando y tendremos preparada otro agua caliente para cambiar.

Yo cambio el agua dos veces, la tercera es la que dejo.

Preparamos un pequeño sofrito con aceite de oliva virgen extra, los ajos pelados y troceados, la cebolla pelada y troceada, el pimiento lavado y troceado y el tomate, sin piel y troceado.

Una vez esté todo bien "pochado" lo apartamos del fuego y lo pasamos por la batidora. Reservamos.

Una vez hemos cambiado el agua, por tercera vez, ponemos sal, el sofrito pasado por la batidora, las guindillas, las especias de caracoles y el manojito de poleo si es fresco. Si el poleo es seco, mejor meterlo en una "muñequera" o "ataillo" de tela de algodón para que luego no encontremos "mijillas" de poleo en el caldo. También podéis ponerlo en una de esas bolas que se usan para infusiones.

Dejamos cocer a fuego medio durante una hora aproximadamente, vamos probando a medida que vamos cocinando para ver si están tiernos y poder rectificar de sal o especias.

Pueden parecer laboriosos, pero os aseguro que no es nada difícil y merece la pena el trabajo.



Si los hacéis con un día de antelación, tomaran más el sabor y estarán más ricos.



domingo, 29 de junio de 2014

TOY "COSTUREANDO"... pero amenazo con volver!!!



Hola amig@s:
¿¿¿Habréis observado que llevo un tiempo desaparecida en combate verdad???
La dolorosa muerte de un familiar muy cercano, las revisiones anuales de mi "problemilla" de salud y mi trabajo (ya sabeis que hago trajes de flamenca y estamos en plena temporada) hicieron prácticamente imposible que me pudiese dedicar a otra cosa.
En unos días será la feria de mi pueblo y este año, gracias a Dios, la temporada no se dio nada mal. Habrá luego otras varias cercanas, algún que otro encargo, pero ya no habrá tanto trabajo.
Quiero disfrutar estos días de feria con mi hija marta que vino de Canadá, mi "adoptivo" Javi, que también vino de Canadá y viene a vernos y con el resto de mi family. Luego habrá unos días de limpieza y orden en la casa, un poco abandonada ahora mismo y después unos días de relax y descanso merecido.
Pero ojo, no os emocionéis...  porque amenazo con volver!!! jajjaja
Y pienso hacerlo con las pilas bien cargadas, ya tengo un poco de "mono" de cocina, de fotografías, de seguimientos de blogs, un poco abandonados últimamente, y de comentarios amigos.
Os dejo varias imágenes que reflejan y dan vida a  mi trabajo de estos meses.
Gracias a todos por seguir ahí, por ser fieles seguidores y compañeros y por vuestro interés ante mi ausencia, como veis sólo será un simple "paron", un alto en el camino para dedicarme a mis otras muchas obligaciones.
Nos vemos en unos días, espero que disfrutéis de vuestras vacaciones... yo voy a intentarlo!!!!
Saluditossssssssssss













sábado, 31 de mayo de 2014

ESPAGUETIS CON BEICON Y HUEVOS



Hola amig@s:
Los fines de semana, sobre todo para las amas de casa, más que de descanso son  días de ajetreo, niños sin cole, ropa de jóvenes que salen, hacer la compra... uffff, siempre hay trabajo atrasado!!!
Por eso, estos días, suelo preparar algo fácil de elaborar a la hora de comer, algo que aunque esté rico, no sea muy complicada su preparación. Por ejemplo, estos ricos espaguetis, muy nutritivos y siempre aplaudidos, especialmente por los más jóvenes de la casa.
A las niñas les gusta esta receta con nata, pero mi hijo David y yo los preferimos sin nata, sólo con huevo, nos gustan más y son más fáciles de digerir, sobre todo para nosotros, intolerantes a la lactosa.
Esta vez no estaban las niñas, aunque tampoco estaba David. No se si os he dicho que David se ha marchado a Canadá con su hermana Marta, que ya se encontraba allí desde hace más de un año. Ha tenido que emigrar, como tantos otros jóvenes, en busca de un presente más estable y un futuro algo mejor que el que le esperaba por aquí.
Les hecho de menos a ambos, es inevitable, sobretodo cuando hago alguna receta que era especial para uno de ellos, y esta, por ejemplo, lo es para David.
Os dejo la recetilla que, como siempre digo, es ideal para niños y jóvenes, pero también para los no tan jóvenes.
La pasta  es una excelente fuente de carbohidratos, aporta  poca grasa, poco sodio y contiene varias vitaminas y minerales. Se digiere más lentamente que otros alimentos, con lo cual ayudan al cuerpo a obtener todos los beneficios nutricionales necesarios, beneficia el rendimiento intelectual y permite un buen rendimiento físico
En contra de lo que algunos piensan la pasta no engorda, siempre y cuando se coma en proporciones adecuadas a cada necesidad y sin abusar de las grasas en su elaboración.
Esta es otra de esas recetillas fáciles de preparar, es económica y está deliciosa .... que más podemos pedirle???


 Ingredientes para 6 personas:
 Si sois menos, adaptáis las  cantidades.
  • 500 gramos de espaguetis( sin gluten para intolerantes)
  • Una cebolla grande
  • 250 gramos de beicon cortado (que no contenga gluten ni lactosa)
  • Tres o cuatro huevos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada
  • Algo de orégano (opcional)


Elaboración:

Lo primero será hervir la pasta como tengamos costumbre. Yo suelo poner sal y un poco de aceite de oliva al agua de cocer. Dejar al dente, para que luego al poner los huevos no se nos pasen .

Mientras tanto, pelamos y troceamos muy pequeñita  la cebolla. 

Ponemos un fondo de aceite en un  wok o sartén y pochamos un poco la cebolla.

Le añadimos el beicon cortado, sal a gusto, pero siempre teniendo en cuenta que el beicon suele ser salado, tapamos y dejamos cocer unos minutos más.

Para entonces ya estarán  cocidos los espaguetis, enjuagamos y reservamos.

Una vez  tengamos el sofrito de cebolla a punto, le añadimos los espaguetis que teníamos reservados y  le damos unas vueltas, para que tomen el sabor.

Por ultimo le añadimos los huevos ligeramente batidos, la pimienta molida y la nuez moscada recién rallada, le damos unas vueltas hasta que cuajen.


Servimos caliente y espolvoreados de orégano si es esa nuestra opción.

Es una deliciosa sugerencia, verdad????... te animas a probarlos????




viernes, 23 de mayo de 2014

CROQUETAS DE CARNE DEL PUCHERO (Receta de aprovechamiento)



Hola amig@s:
¿¿¿Quien no comió, alguna vez, unas ricas croquetas, esas que tan ricas hacían nuestras mamis o abuelas y que se elaboraban con la carne que sobró del puchero o cocido???
Todos, sin duda alguna, recordamos esos sabores de antaño, sabores de cocina tradicional, casera, hecha con mucho amor y que nos evocan tantos recuerdos. Pues bien, esas ricas croquetas, las de siempre, las tradicionales, las de nuestras mamis, están hoy a tu alcance... aquí mismo!!!
Para mí, las croquetas son una fuente de inspiración, se pueden elaborar de todo lo que queramos o tengamos en casa, son unas recetas de aprovechamiento y para estos tiempos que corren nos vienen muy bien recuperarlas.
Estas están elaboradas con un resto de carne que sobró del puchero, un rico caldo que elaboramos por aquí, una especie de cocido o sopa de pollo. Si quieres, la receta del caldo de puchero casero puedes encontrarla aqui.
Al haber menos bocas en casa, es inevitable que queden sobras, pero como veis, todo es aprovechable, basta con un poco de imaginación y un mucho de cariño puesto en nuestra labor.
Las croquetas son ideales como aperitivo, también pueden ser un excelente segundo plato y si las acompañamos con verduras y hortalizas se convertirán en un excelente plato único para la cena... como veis son muy versátil y resultonas!!!
Espero que os guste mi versión y os traiga, aunque sólo sea un poco, esos recuerdos gratos de la niñez.


Ingredientes:
  • Un resto de carne del puchero, pollo, ternera, cerdo o bien una mezcla.
  • Una cebolla pequeña o media grande
  • 50-60 gramos de harina
  • Caldo del puchero (receta aqui)
  • Un ramillete de perejil fresco
  • Un huevo batido
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Un poco de nuez moscada
  • Un poco de pimienta 
  • Sal


Elaboración:

Pelamos  y picamos la cebolla muy pequeñita, si es con ayuda de un robot de cocina mucho mejor, y la ponemos en una sartén con un fondo de aceite. La pochamos un poco a fuego suave.

Picamos la carne y el perejil, muy pequeño, todo junto también en robot de cocina o con un cuchillo y una "poquita de santa paciencia". Se lo agregamos a la sartén y doramos unos minutos más.

Una vez todo bien pochadito le agregamos la harina y la tostamos un poco.

Ahora le agregamos el caldo, poco a poco, la sal, la pimienta y la nuez moscada, a gusto. La cantidad de caldo es un poco a ojo, todo dependerá de la textura que deseemos.

Con una cuchara de palo vamos dando vueltas a la masa, hasta que ésta se despegue de las paredes, esto tarda muy pocos minutos, eso si, siempre a fuego suave.

Sacamos y ponemos en una fuente y dejamos enfriar la masa.

Formamos las croquetas como tengamos costumbre, yo suelo hacerlas a mano, pero se puede hacer con ayuda de una manga pastelera con boquilla grande.

Las pasamos por huevo batido, rebozamos con pan rallado y freímos en abundante aceite caliente.


Como ya digo, son excelente como aperitivo, segundo plato y también es ideal para cenas, porque si las acompañamos de ensalada o verduras hervidas o rehogadas se convierte en un delicioso plato único.


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