martes, 15 de abril de 2014

LASAÑA O PASTEL DE BERENJENAS CON CARNE


Hola amig@s:
Hoy vamos a compartir la receta de esta rica lasaña o pastel de berenjenas, como queráis llamarle.
Cambiamos la pasta, con la que habitualmente hacemos nuestra lasaña, por laminas finas de berenjenas porque a mi aparato digestivo, particularmente, le sienta mucho mejor.
Es ésta una receta de esas que yo llamo de camuflaje, ya sabeis, se trata de camuflar las verduras con un poco de carne y queso y así hacerlas más "atrayentes" a  los paladares jóvenes. Esos que se niegan a comer verduras, fuente imprescindible de vitaminas y minerales y que no deberían estar, bajo ningún concepto, fuera de su dieta alimenticia diaria.
Esta vez jugué con lo que pillé en el frigorífico y sólo puse a la carne un poco de salsa de tomate, pimiento rojo y cebolla, pero podéis enriquecerla aún más si le añadís algo de zanahorias. También podéis prescindir de la carne, eso ya lo dejo a vuestra elección.
Es una recetilla muy económica, fácil de elaborar y que está muy rica, aparte de, como ya he dicho, ser una fuente enriquecedora de nutrientes.
Además os hará quedar muy bien si invitáis a comer a vuestros amigos porque es muy resultona... verdad que si???


Por cierto, no se si os he comentado que estoy asistiendo a un curso de iniciación a la fotografía... lo hice????
Era una de mis muchas asignaturas pendientes y los queridos Reyes Magos, me regalaron, por portarme bien, un curso de dos meses con un magnifico profesor de mi pueblo. Pero vamos, que yo necesito tres cursos más para enterarme.... aimssssssssss que torpe que es una, jamía... que vamos a hacer, la edad que es muuu mala!!!
Ahhhh, "cucha", que resulta que me enteré que los Reyes Magos no son los padres, que son los hijos... si, si los hijos, como lo oyes!!!
Espero que a partir de ahora mis fotos ganen algo más, aunque lo verdaderamente importante son los amigos que he hecho en el curso y la forma de entender y VER la fotografía que mi profe me está enseñado. Todavía me queda mucho por aprender... pero estamos en ello!!!


Ingredientes:

  • 500 gramos de carne de cerdo picada o molida
  • 2 berenjenas medianas
  • 1 cebolla grandecita
  • 1 pimiento rojo
  • 1 kilo de tomates bien maduros o 2 latas de 400 gramos de tomate troceado
  • 200 gramos de queso rallado (yo uso sin lactosa)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Un poco de orégano seco
  • Pimienta y sal

Elaboración:

Lo primero será lavar bien las berenjenas y laminarlas con piel incluida, no olvidéis que es  precisamente en la piel donde están la mayoría de los nutrientes de las verduras  y hortalizas. Este paso lo agilizareis si utilizáis una mandolina, como la que veis en la foto, o algo similar. 

La ponemos en un recipiente y espolvoreamos con sal, de este modo la berenjena sudará y eliminará parte de su amargor. Reservamos.

Pelamos y troceamos pequeña la cebolla y la agregamos a una sarten o wok con un fondo de aceite de oliva virgen extra. Sofreímos un poco.

Añadimos el pimiento rojo, el tomate pelado y troceado pequeño y seguimos sofriendo a fuego suave.

Incorporamos ahora la carne molida, algo de sal y un poco de pimienta, removemos todo y dejamos cocer, tapado y a fuego suave unos 20 minutos o hasta que veamos que la salsa está lista. Removemos de vez en cuando para evitar que se nos queme o asiente al fondo.


Una vez lista la salsa, vamos a preparar la lasaña o pastel:

Enjuagamos un poco la berenjena y escurrimos.

En una fuente de horno ponemos una primera capa de berenjenas.

Añadimos otra capa de salsa de tomate y cebolla, ya os dije que, si queréis, podéis enriquecerla mas añadiendo algo de zanahorias.

Seguimos alternando capas de berenjenas y salsa hasta acabar ambas.

Llevamos al horno, previamente calentado a 160º, calor abajo, durante otros 15 o 20 minutos aproximadamente, esto siempre dependiendo de las prestaciones de vuestro horno.

Cuando veamos que está casi listo abrimos la puerta del horno y ponemos el queso rallado y un poco de orégano por encima... cuidado de no quemaros!!!

Ponemos ahora el calor arriba y dejamos gratinar.


Apartamos del horno, cortamos en porciones y servimos bien caliente.


Nuestra lasaña o pastel de berenjenas está listo para degustar... os apetece???


viernes, 4 de abril de 2014

BIZCOCHO DE MANDARINAS (Elaboración tradicional y en Thermomix)



Hola amig@s:
Tras otro paréntesis, esta vez algo más largo, volvemos de nuevo a publicar.
Recordareis que os comenté que tenia "problemillas" personales y familiares verdad???
Uno de esos problemas, el más grave de todos, era la enfermedad de mi cuñado, casi mi hermano, porque le conocí cuando yo tenia apenas 14 años. Por desgracia ya falleció dejándonos solos y desconsolados. Esta dura enfermedad llamada cáncer de nuevo volvió a cebarse con mi familia y esta vez no dio tregua, se lo llevó, pero no sin antes luchar con todas sus fuerzas, como un jabato.
Nos queda la satisfacción de verle partir en paz, tranquilo y pleno del amor de los suyos, pero nos queda la tristeza de su ausencia y eso sólo en tiempo lo suavizará.
Por eso estuve un tiempo sin publicar, no tenia ganas de nada, mi corazón estaba "partío" como dice la canción... lo entendéis verdad???
Pero hoy retomamos el blog de nuevo y vamos a compartir esta nueva receta. Algo dulce, aunque no demasiado, que nos quite este mal sabor de boca que aún tenemos.
Esta es mi adaptación de la receta del bizcocho de naranjas que viene en el libro de Thermomix. Hice varios cambios como podréis comprobar y el resultado mereció la pena.
Con estas cantidades salen dos bizcochos pequeños como el de la foto, hice uno para nosotros y el otro lo llevé a mi sobrino Dani, el hijo de mi cuñado fallecido, que estos días le habían operado de una pierna... como veis las desgracias nunca vienen solas!!!
Si lo preferís podéis hacer un sólo bizcocho, saldrá mucho más grande, por supuesto.
El resultad me ha gustado mucho, es un bizcocho suave y esponjoso con un ligero aroma a mandarinas.
Te animo a que lo elabores, para ti y los tuyos, este fin de semana y así lo pruebas... vale???


Ingredientes para el bizcocho
  • 200 gramos de azúcar
  • 2 o 3 mandarinas (dependiendo del tamaño)
  • 3 huevos
  • 100 gramos de aceite de girasol
  • 125 gramos de leche (sin lactosa para intolerantes)
  • 200 gramos de harina de trigo
  • 50 gramos de Maizena
  • 1 sobre de levadura química (tipo Royal)
  • 1 pizca de sal

Ingredientes para el almíbar:
  • Zumo de 1 o 2 mandarinas
  • 3 o 4 cucharadas de azúcar
  • Un poco de licor de naranja u otro del mismo tipo
  • Azúcar glas para decorar (opcional)
  • Mandarinas confitadas para decorar, receta aqui (opcional)



Elaboración a modo tradicional:

Lo primero que hice fue lavar bien las mandarinas, secarlas y  pulverizar la corteza junto con el azúcar. Reservamos.

Por otro lado trituré la pulpa, sin hebras ni huesos alguno y también reservé.

Mezclamos la pulpa triturada junto con la leche y el aceite. Reservamos.

Batimos enérgicamente los huevos con el azúcar y una pizca de sal. Mejor con batidora eléctrica.

Agregamos la mezcla de huevos y azúcar a la mezcla de pulpa, aceite y leche que teníamos reservada.

Cernidos la harina, la levadura y la maizena con un simple colador grande, esto hará que la harina se airee y el bizcocho salga más suave.

Agregamos la harina ya cernida a la mezcla de líquidos, poco a poco, y vamos mezclando. Este paso puede hacerse con varillas manuales  no necesita batidora, se trata de mezcla no de batir.


Engrasamos ligeramente un molde, aunque sean de silicona a mí me gusta poner un poco de aceite de girasol.

Vertemos la mezcla en el molde, en este caso fueron dos moldes, y dejamos reposar un poco para que salgan las burbujas.

Llevamos al horno previamente calentado a 180º con calor abajo durante los primeros minutos. Una vez veamos que ha subido el bizcocho pondremos calor arriba y abajo.

Sacamos una vez esté hecho, ya sabeis que para saber si está en su punto bastará con meter un pincho de palo o metálico en el centro, si sale seco es que está perfecto.

Un pequeño truki que tengo y que ya varias veces os he comentado es el de poner el bizcocho recién sacado dentro de una campana de cristal, de este modo el bizcocho suda y el vapor lo vuelve más suave aún.


Algunas fotos no están correlativamente puestas, pero se que me vais a perdonar porque estos días no tenia cabeza para mucho.

Preparamos el almíbar:

Mientras nuestro bizcocho suda y enfría vamos a elaborar el almíbar.

En un cazo ponemos el zumo de las mandarinas, unas cucharadas de agua, un poco de licor y el azúcar.

Llevamos a ebullición durante unos minutos hasta que se deshaga el azúcar y se convierta en un almíbar suave.

No tengáis miedo por el alcohol si lo vais a dar  a los niños, ya sabeis que el alcohol al hervir se evapora y queda sólo el sabor. Yo puse licor de naranjas (Triple) pero podéis poner otro similar o no poner, esto es opcional.

Una vez esté frío el bizcocho calamos con el almíbar también frío.


Decoramos a gusto, yo puse un poco de azúcar glas y decoré con unas rodajas de mandarinas confitadas que yo misma elaboré, la receta podéis verla aqui.



Y el corte podéis verlo aquí... como veis es suave y esponjoso... delicioso!!!

Elaboración en Thermomix:

Lo primero que hice fue lavar bien las mandarinas, secarlas y  pulverizar la corteza junto con el azúcar en el vaso de Thrmomix. Unos pocos segundos y velocidad progresiva 5/10. Sacamos del vaso y reservamos.

Por otro lado trituré la pulpa, sin hebras ni huesos alguno. Pocos segundos en velocidad 5. Sacamos y lavamos y secamos el vaso.

Ponemos los huevos con el azúcar y una pizca de sal en el vaso. Programamos 3 minutos/ 37º/ velocidad 3

Añadimos al vaso la leche, el aceite y la pulpa de mandarinas trituradas. Programamos 10 sg. / velocidad 3 para mezclar.

Cernidos la harina, la levadura y la maizena con un simple colador grande, esto hará que la harina se airee y el bizcocho salga más suave.

Agregamos la harina ya cernida a la mezcla de líquidos, pocos segundos, apenas 10 en velocidad 3, se trata sólo de mezclar no de batir.

Engrasamos ligeramente un molde, echamos la mezcla en el y dejamos reposar unos minutos para que salgan las burbujas.

Los demás pasos se hacen igual que en el modo anterior.


Y aquí de nuevo el corte... espero que os guste!!!


domingo, 23 de marzo de 2014

FILETES DE LOMO CON CHAMPIÑONES Y CHIPS DE PATATAS CRUJIENTES


Hola amig@s:
Vamos  a aprovechar que hoy es domingo y dispongo de un ratillo libre para compartir una nueva y fácil recetilla de "andarporcasa"... os parece bien???
Se trata de unos socorridos filetes de lomo de cerdo que, esta vez, hemos cocinado con cebolla y champiñones y como guarnición hemos puestos unos de chips de patatas fritas crujientes, de esas que tanto gustan a todos. Pero, si lo preferimos, podemos acompañar nuestro plato con un puré de patatas, eso lo aligerará un poco de calorías y beneficiará a aquellas personas que, por sobrepeso o cualquier otra causa, deban  llevar una dieta hipocalórica.
Como veis se trata de una receta "equilibrada", la proteína la aporta la carne, los hidratos las patatas y de verduras y hortalizas tenemos la cebolla y  los champiñones.
Yo suelo cocinar con muy poco aceite, pero éste siempre de oliva virgen extra, una de las grasas vegetales más antiguas y que no puede faltar en nuestra famosa dieta mediterránea, tan beneficiosa para la salud.
El aceite de oliva regula los niveles de colesterol en sangre, reduce la hipertensión, mejora las funciones digestivas, evita el estreñimiento, mejora y aumenta el Ph de nuestro organismo, es un buen antiinflamatorio natural, ayuda al crecimiento oseo, actúa como antioxidante y nos genera un efecto de saciedad.
Como veis todo son beneficios, siempre y cuando lo consumamos con moderación, claro está.
Así que vamos con la receta de este rico plato que estoy segura a gustará a todos... en especial a los más jóvenes!!!


Ingredientes:

  • 1 kilo de filetes de lomo de cerdo 
  • 3 o 4 dientes de ajos
  • 1 cebolla grande
  • 500 gramos de champiñones
  • 1 o 2 hojas de laurel
  • Medio vaso de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y Pimienta
  • Patatas para guarnición



Elaboración:

Lo primero será "aplastar" un poco los filetes con ayuda de un mazo de cocina, esto hará que pierdan dureza.

Enjuagamos los filetes y le ponemos un poco de sal y pimienta, a gusto de cada cuál.

Pelamos y cortamos las cebollas en rodajas finas y luego las cortamos por la mitad, en medias lunas.

En una cazuela ponemos un fondo, NO muy generoso de aceite y echamos los ajos, pelados y laminados.

A continuación ponemos la cebolla y pochamos un poco, hasta que se vuelva un poco transparente.

Añadimos los filetes, el laurel y el vino blanco, tapamos y dejamos cocer unos minutos.

Mientras tanto pelamos y laminamos los champiñones. Los agregamos a la cazuela, echamos un poco más de sal, tapamos y dejamos cocer a fuego suave.


Mientras se cocinan nuestros filetes, pelamos las patatas, las laminamos finas y las salamos. El proceso del laminado irá mejor con ayuda de una mandolina y si no, con un poquito de "santa paciencia".

Ponemos abundante aceite de oliva en una sarten y freímos las patatas hasta que estén crujientes.

Apartamos las patatas de la sarten y dejamos escurrir sobre un plato con una hoja de papel absorbente para quitar el exceso de aceite.


Servimos inmediatamente después de apartar y acompañamos con las chips de patatas... o con el puré de patatas si es esa tu opción!!!



jueves, 20 de marzo de 2014

YOGUR NATURAL CASERO CON MERMELADA DE MELOCOTÓN


Hola amig@s:
Todavía no se ven mucho por el mercado, pero muy pronto estará entre nosotros, se convertirá en algo habitual de nuestras mesas, me refiero al melocotón, una de mis frutas de estaciones preferidas.
Es cierto que andan un poco subidos de precio, pero como me gusta tanto no pude evitar darme un pequeño homenaje y prepararme un poco de mermelada, la que hice el año pasado ya hace mucho que se acabó y la verdad es que disfruto untándola sobre unas tostaditas en mis desayunos.
Como también sabeis suelo hacer mis propios yogures caseros, por aquello de la intolerancia a la lactosa, así que me dije: "Marichoni" vamos a poner una cucharadita de mermelada en los yogures... y dicho y hecho!!!
Esto de añadir mermelada a los yogures es algo que no hacia antes, creí que no se podía, pero desde que lo descubrí, disfruto aportando algo más de sabor a mis yogures naturales.
La receta de la mermelada podéis verla si clickais en este enlace, pero si no tenéis ahora facilidad para encontrarlos en el mercado, podéis poner mermelada envasada y comercializada.
Yo os animo que probéis a hacer vuestro propios yogures caseros, no tienen nada que ver con los que normalmente compramos y la yogurtera la puedes encontrar a unos precios muy asequibles. 
Son muy suaves y digestivos, fáciles de elaborar, económicos, ricos y están llenos de nutrientes naturales.
Y de paso os animo a elaborarlos con vuestra mermelada favorita, eso si, no poned mucho azúcar en los yogures o estos se convertirán en una bomba calórica.



Ingredientes:
  • 1 litro de leche (sin lactosa para intolerantes)
  • 1 yogur natural  (sin lactosa para intolerantes)
  • 1 cucharadita de azúcar por vaso (mi yogurtera tiene 7 vasos)
  • Mermelada de melocotón  (mi receta particular podéis verla  aqui )


Elaboración:

Ponemos en el vaso de la batidora el yogurt, la medida del yogur será la que necesitemos a la hora de poner la cantidad de leche.

Mi yogurtera hace siete yogures, por lo tanto, en un bol pondremos seis medidas de leche, para la sexta ya contamos con el yogurt. Es un litro exactamente.

Agregamos el azúcar y batimos un poco para mezclar. No poner mucha azúcar si vais a agregar la mermelada, recordad que estas tienen mucho azúcar y nos quedarán algo empalagosos.

Ponemos un poco de mermelada en los vasitos de la yogurtera, añadimos la mezcla de leche y cerramos.

Ponemos la tapa a la yogurtera  y enchufamos a la red eléctrica. Yo suelo hacerlos por la mañana temprano, así por la tarde estarán listos para llevar al frigorífico.

También suelo tapar la yogurtera con un paño en forma de abrigo, para que guarde más el calor.

Pasadas unas seis u ocho horas estarán listos nuestro yogures, yo los dejo un rato a temperatura ambiente antes de llevar al frigorífico.


Los yogures naturales son una buena forma de mantener sana y activa nuestra flora intestinal y están verdaderamente deliciosos.... que no me crees???... mira mira!!!



lunes, 17 de marzo de 2014

GUISANTES CON CHORIZO (Elaboración tradicional y en Robochef)



Hola amig@s:
Pronto llegaran "los calores" y cambiaremos nuestro hábitos alimenticios, por lo menos aquí en el sur, pues con el calor se apetecen otro tipo de platos, más refrescantes y menos calóricos. Pero antes de eso, no quiero dejar de pasar la oportunidad de compartir una recetilla que, a mí particularmente, me encanta. Son los parientes pobres de las habas con jamón, me refiero a los guisantes con chorizo.
Este chorizo, en concreto, es un producto de Embutidos Entrepeñas que muy amablemente me mandaron para degustar. Se trata de un chorizo tipo casero con un pequeño punto de ahumado que le aporta un sabor delicioso.
Si entráis en este enlace podréis ver una rica receta de macarrones con verduras y chorizo que elaboré con este mismo producto, asimismo podéis ver la foto de los productos que recibí. Si no tenéis la oportunidad de conseguir estos productos en vuestro domicilio, sabeis que podéis conseguirlos a través de su tienda online, yo os aseguro que sus productos son de primerísima calidad y que llegan en perfecto estado de envasado y con buena fecha de caducidad.
Yo soy una defensora de la dieta mediterránea, creo que la mejor dieta que podemos tener es aquella donde nos permitan comer de todo, cambiar de alimentos según temporadas o estaciones y sobre todo comer productos autóctonos, de la tierra.
En casa nunca hubo regímenes de adelgazamientos, con estas pautas siempre nos mantuvimos sanos y en forma, pero eso si, siempre comimos de todo pero en pequeñas cantidades, sin abusos ni pasarnos mucho.
Para días de invierno, nada mejor que un plato calórico que nos haga perder el miedo a salir a la calle y nos ayude a combatir el frío con éxito.
Como ya dije, este es un plato que a mí particularmente me encanta, no puedo decir lo mismo de todos en casa porque somos muchos y de gustos variados. A algunos, sobre todo a los niños, no les hace mucha gracia los guisantes, pero procuro que, al menos, incluyan un poco en su dieta.
Aunque no lo creáis los guisantes son unas legumbres muy valoradas y beneficiosas para nuestro organismo. Son una buena fuente de proteínas, carbohidratos y fibra. Contiene muy pocas grasas, casi un  80% de su contenido es agua, tienen un alto contenido de vitaminas B3 y B9, vitaminas del grupo C y A, también contienen ácido fólico, tiamina y minerales como el hierro, potasio y fósforo.
Por su alto contenido en fibra es útil para regular el transito intestinal  y es un buen ayudante en la lucha contra el estreñimiento. Reduce los niveles de colesterol en la sangre y estimula tanto al organismo como al cerebro.
Es un alimento muy energético, máxime si lo acompañamos con chorizo y huevo, como en esta ocasión, pero como ya digo, tomado con moderación son más sus beneficios que los perjuicios que puede aportar a nuestra salud.


Ingredientes:

  • 500 gramos de guisantes
  • 3 o 4 dientes de ajos
  • 1 cebolla mediana
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 1 hoja de laurel
  • Un poco de chorizo casero (exento de gluten y lactosa)
  • Un huevo por persona
  • Un poco de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Un poco de nuez moscada
  • Un poco de pimentón
  • Pimienta y sal




Elaboración a modo tradicional:

La elaboración es muy fácil, lo primero será desgranar los guisantes, eso si los utilizamos frescos, porque también pueden utilizarse congelados.

En una cazuela ponemos un fondo NO muy generoso de aceite de oliva.

Pelamos y troceamos los ajos y la cebolla y los agregamos a la cazuela.

Removemos un poco y cuando veamos que está un poco transparente la cebolla añadiremos los pimientos troceados pequeños.

Volvemos a remover otro poco y añadimos los guisantes, un poco de agua, un poco de vino blanco, el chorizo en rodajas, una hoja de laurel, un poco de sal, otro poco de pimienta, otro de nuez moscada y otro de pimentón. Estos últimos siempre a gusto de cada uno.

Tapamos la cazuela y dejamos cocer a fuego suave, hasta que los guisantes estén tiernos, si fuese necesario añadiremos algo más de agua a la cocción.


En el momento de llevar a la mesa, pondremos aceite en una sarten y freiremos un huevo, aunque esto es opcional y a gusto de cada cual.
A continuación ponemos el huevo sobre los guisantes y servimos bien caliente... buen provecho queridos amigos!!!



Elaboración en Robochef:

Los pasos son más o menos los mismos, sólo variarán los tiempos de cocinado. Como veis, mi fiel y querida "olla mágica" es muy útil en momentos de prisas y de poco tiempo disponible.

En la cubeta de la olla ponemos un fondo NO muy generoso de aceite de oliva.

Pelamos y troceamos los ajos y la cebolla y la agregamos a la cubeta.

Programamos menú SOFREIR -FREIR / 8 MINUTOS / TEMPERATURA 180º

Removemos un poco y cuando veamos que está un poco transparente la cebolla añadiremos los pimientos troceados pequeños.

Dejamos hacer otro poco y añadimos los guisantes, un poco de agua, un poco de vino blanco, el chorizo en rodajas, una hoja de laurel, un poco de sal, otro poco de pimienta, otro de pimentón y otro de nuez moscada. Estos últimos siempre a gusto de cada uno.

Cancelamos la función y programamos de nuevo, esta vez será MENÚ PRESIÓN / 2 MINUTOS / TEMPERATURA 123º

Una vez terminada esta función, abrimos la olla, aunque ya sabeis que esta olla tiene la función de MANTENER CALIENTE hasta el momento de servir.


En el momento de llevar a la mesa, pondremos aceite en una sarten y freiremos un huevo, aunque esto es opcional y a gusto de cada cual.
A continuación ponemos el huevo sobre los guisantes y servimos bien caliente... buen provecho queridos amigos!!!


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