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Cuello de cordero en salsa de zanahorias


Hoy voy a compartir con vosotros una nueva receta de carne. Esta vez será cordero, una de mis carnes favoritas.
Para elaborarla he utilizado una de las partes más económica, pero igual de rica y tierna, con textura gelatinosa...se trata del cuello.
No es una carne magra, tiene su aporte de grasa pero, aun asi, me encanta, aunque tienen que tomarla con moderación las personas obesas o con colesterol alto.
La he preparado con la salsa que normalmente utilizo mucho en casa. Otras veces utilizo vino tinto pero esta vez  que esta vez cambié por uno oloroso.
El resultado ha sido magnífico, como podéis observar en la foto... yo sabía que acertaría con esta receta.
Lastima que no podáis oler porque huele, olía está mejor dicho, de maravilla!!!
Ya sabeis que estamos confinados en casa, en cuarentena, por el Covid 19 y solo podemos salir a por lo preciso, asi que hay que adaptarse a lo que tengamos en casa.
La carne de cordero está presente en nuestras mesas en innumerables ocasiones y es gracias a su versatilidad, por sus muchas formas de cocinarla y degustarla.
Quizás la más conocida sea la pierna o el costillar hechos simplemente a la parrilla o al horno, pero también está exquisita con adobos y cocinada con ricas salsas.
El cuello y la falda son la parte más económica de este producto, pero resultan perfectas para guisos,  fondos y para elaborar un rico arroz... de hecho el arroz con costillas de cordero, o chivo, es uno de mis arroces favoritos y días pasado compartí su receta. Puedes verla si clickas aquí.
La carne más apreciada es la de cordero lechal, menos de cuarenta y cinco días, por ser más tierna y jugosa. Luego está el cordero recental que tienen entre cuarenta y cinco y cien días, con un mayor sabor y carácter, aunque sin llegar a tener un sabor fuerte. Por último, tenemos a el más veterano, el cordero pascual, también conocido como cordero mayor. Supera los cien días y su peso oscila entre los doce o trece kilos. Es el más consumido a nivel mundial y se caracteriza por su aroma y sabor más intenso y la textura menos fina.
La carne de cordero, además de ser tierna y sabrosa, nos aporta una alta calidad de beneficios a nivel nutricional.
Contiene un alto porcentaje en proteínas de alto valor biológico. Es fuente de vitaminas B3, B6, B2 y también de minerales como el zinc y el fósforo.
Así que ya sabes, decídete a elaborar esta rica receta que te dejo porque todo son ventajas... espero que te guste tanto como a mí!!!


Ingredientes:
  • 2 cuellos de cordero cortados en medallones
  • 3 o 4 dientes de ajos
  • 1 cebolla mediana /grande 
  • 1 pimiento rojo grande
  • 2 o 3 tomates maduros (según tamaño)
  • 2 o 3 zanahorias  (según tamaño)
  • 1 ramillete de romero fresco
  • 1 o 2 hojas de laurel (si es fresco sólo una)
  • 1 vaso mediano de vino blanco oloroso
  • 1 pizca de cayena ( es opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Un poco de harina (sin gluten para intolerancias)
  • Patatas fritas como guarnición


Elaboración:

Lo primero será  lavar, secar y salpimentar la carne.

Ponemos un fondo de aceite (un poco generoso) en una sarten o cazuela y llevamos al fuego.

Enharinamos un poco las rodajas de cordero (sin exceso de harina) y las pasamos por el aceite caliente. Solo un poco para sellar la carne.

Apartamos una vez esté toda sellada y reservamos. Posiblemente tengáis que hacerlo en varias tandas.

Colamos un poco el aceite y lo volvemos a utilizar.

Pelamos los ajos y los troceamos, no hace falta que sean muy pequeños porque luego pasaremos todo por la batidora. Los echamos a la cazuela y ponemos a sofreir

Pelamos y cortamos las cebollas y las agregamos.

Lavamos bien los pimientos, secamos, cortamos y agregamos al sofrito.

Agregamos ahora los tomate lavados y cortados, no hace falta pelarlos porque, como ya dije ira todo batido.

Sofreímos unos minutos, hasta que esté todo bien pochadito, pero sin excederse.

No ponemos sal porque ya los medallones están salpimentados.

Ahora incorporaremos los medallones de cordero que previamente habíamos sellado.

Añadimos las zanahorias peladas y cortadas en rodajas, el vaso de vino oloroso, el laurel, un poco de romero y una pizca de cayena.

La cayena es opcional, pero poned pero solo una pizca. Así conseguiremos un aporte picantito si es que te gusta, a los mios les gusta mucho, pero no queremos que nos estropee el plato.

Agregamos un poco  de agua, hasta que cubra todo y dejamos cocer a fuego medio/suave.

El tiempo de cocinado dependerá del tipo de cordero que compreis, lechal, recental o pascual.

Vamos mirando de vez en cuando y si hace falta agregamos algo más de agua.

Cuando veamos que ya está casi listo, sacamos los medallones y las hojas de laurel y romero.

El resto lo pasamos por la batidora hasta conseguir la textura que deseamos.

Ahora si que probamos y rectificamos de sal si hiciese falta.

Volvemos la salsa a la cazuela y metemos los medallones de nuevo.

Dejamos cocer a fuego lento unos minutos para que la carne termine de cocinarse y coja todo el sabor y aroma de la salsa.

Apartamos y  servimos caliente.


Podeis poner otro tipo de guarnición, por ejemplo arroz blanco... yo prefiero patatas fritas!!


La salsa la sacamos y servimos aparte... cada cual que se ponga la que quiera!!!


Comentarios

  1. seguro que estaba de vicio ¡¡¡ un besote preciosa

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  2. Holaaaa!!! madre mía solo con ver las fotos se me hace la boca agua....que cosa más rica!!!!.

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  3. Hola,nunca he comido está parte del cordero pero se ve super dweliciosa y jugosa¡¡¡¡
    Besitos¡¡¡¡

    ResponderEliminar

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